Nuestra cantera,
nuestros trabajos

¿Qué hacemos los masones?

La logia, espacio de convivencia en el respeto y la libertad absoluta de conciencia.

Escuela de formación ciudadana

Mucha gente se pregunta, ¿qué hacemos los masones? Como masones, enfocamos nuestros trabajos desde dentro hacia afuera, es decir, partiendo de una mirada y un trabajo reflexivo sobre nosotros mismos como individuos y como organización, buscamos perfeccionarnos para así, mejorar por el ejemplo, la palabra y los escritos, la sociedad en todas sus facetas. La dimensión social de la persona, hace que entendamos la necesidad de mejora personal como medio de mejora social.

Siguiendo la imagen de los masones operativos, constructores de grandes obras a lo largo de los siglos, los masones simbólicos labramos nuestra propia piedra, desde su estado más bruto hasta la forma más cúbica y perfecta. Somos a la vez objeto y sujeto de perfección, piedra, herramienta y artífice.

Nuestro gran objetivo es lograr la Concordia Universal, y las herramientas que la tradición nos entrega para ello son el estudio, la escucha, el debate sereno y constructivo, siempre bajo la más estricta observancia del respeto a los otros y a uno mismo y la libertad absoluta de conciencia. Todo esto convierte a las logias en un centro de mejora personal, en una verdadera escuela de formación ciudadana.

En un marco organizacional bien estructurado, con una normativa elaborada por los masones del Gran Oriente de Francia desde hace casi tres siglos de forma absolutamente democrática, podemos dedicarnos a lograr nuestros grandes valores: la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, prestando especial interés al principio de Laicidad. Nuestros trabajos versan sobre todo lo que concierne al ser humano, su naturaleza intelectual, espiritual, social, política…

Los miembros de nuestras logias tratan los temas concretos que les interesan personalmente, para, elaborando un documento que recoja sus conocimientos, sus investigaciones, sus pensamientos, inquietudes, etc., exponerlo en la logia y que sirva de ilustración a los demás y sobre todo, generar debate, despertar el interés en ese área del conocimiento. Escuchar, aprender, estudiar, debatir, mejorar.

Mejorando como personas y ciudadanos, procuramos extender los conocimientos y las formas adquiridas en las logias en nuestra vida particular, profesional, familiar, política, etc.

La logia realiza igualmente actividades públicas con el objeto de mejorar a la sociedad mediante el conocimiento y buscando la extensión del espíritu crítico más fecundo.

No somos depositarios de La Verdad, somos, eso sí, incesantes buscadores de las verdades y deseosos de una humanidad libre y más esclarecida. Si todavía te preguntas, ¿qué hacemos los masones? y por qué sigue viva y con futuro la masonería en Europa, España y Canarias, sigue leyendo.

¿Por qué y cómo hacerse masón en Europa?

Europa es un agente histórico de primer orden en el devenir del mundo. Grandes instituciones sociales, avances científicos, revoluciones, liberaciones, pero también dictaduras, matanzas, abusos de poder. Los retos del mundo continúan, con cambios geopolíticos y estratégicos de todo tipo.

La globalización comercial, la disociación entre los electores y sus representantes. Las corporaciones empresariales concentran un poder inusitado, con medios capaces de dibujar escenarios mentales, de cambiar conductas, niveles de conciencia y hábitos.

Bajo una corriente general de la reacción antes que la reflexión, del seguidismo antes que la libertad, el desinterés y no la búsqueda, la desconexión social y no el compromiso, ante ello, la masonería se convierte en un baluarte de primer orden.

El gabinete de reflexión es un teatro que baña al recipiendario en nuevo mundo por descubrir: su propio Yo. La llamada del VITRIOL (Visita Interiora Terrae Rectificando Invenies Occultum Lapidem”, o en castellano “Visita el interior de la tierra y rectificando encontrarás la piedra oculta”), con el gallo, invitan a un despertar a nuestra propia conciencia, a la autoafirmación, a la libertad.

Luego, la acogida en el templo de los iguales, personas libres y de buenas costumbres, que son ya sus hermanos y hermanas, y que contribuirán a que pueda desarrollarse como persona en un ambiente de libertad absoluta de conciencia y respeto mutuo.

El silencio del aprendiz, lejos de ser una imposición vana, es una herramienta iniciática antigua y multicultural, de más o menos calado espiritual o religioso, y que es una llamada a la reflexión. Un aprendiz estará en silencio para reencontrase a sí mismo. Es su cámara de reflexión prolongada, su burbuja de reflexión y observación privilegiada.

En un mundo donde hay que actuar, al menos, ágilmente. Donde la publicidad de nuestras opiniones y acciones es un himno a la vanidad más vulgar, el estar en silencio es una isla virtuosa. Un lujo al alcance de pocos. Y nosotros, en las logias, protegemos este derecho al silencio, imponiéndolo temporalmente.

Siguiendo el recorrido del masón, bajada ya la baveta del mandil, nos encontramos aportando materiales de obra junto a los demás hermanos. Estamos opinando, elaborando planchas sobre cualquier cosa que interese al espíritu humano, intentando ensanchar la conciencia interesándonos sobre todas las cosas. Aportar luces, pero sobre todo, recibir luces. Sé un alumno y aprenderás. La escucha como virtud. La pregunta como elemento de comunicación. La calma y la seguridad como espacios ideales para aprender.

Pero no queda el recorrido del masón en las logias. Vienen los viajes de cantera en cantera, viene la obra del maestro masón y maestra masona. Que la luz que ha iluminado el templo irradie sobre todo el Universo. Salimos de las logias para preparar, en una acción incesante y fecunda, la llegada de una humanidad mejor y más esclarecida.

Y no lo hacemos solos, sino como miembros de una gran cadena de pensamiento y acción, que recoge el testigo de la responsabilidad personal y la poner a trabajar en talleres donde otros hermanos labran la piedra, cada uno a su manera, para alcanzar los ideales comunes.

La amplitud de intereses que abarca la masonería, tantos como hermanos y logias, bajo unos altos valores morales necesariamente compartidos, junto con un método de trabajo, y un estilo de hacer las cosas, permiten una transmisión del ayer al mañana, verdaderamente valiosa, y sorprendentemente joven. Todo en una marmita de pócimas intelectuales y espirituales llamada logia, muy diferente de otras asociaciones.

Nos somos un partido político, pero caben todas las visiones de organización de lo público, con el requisito al respeto de la dignidad de las personas, de la democracia.

No somos una ONG, pero nuestro altruismo viene del deseo de mejorar y ayudar. No somos una religión, pero nos interesan todas las manifestaciones espirituales que seamos capaces de conocer, en un marco de libertad absoluta de conciencia.

En una Europa con una necesidad vital de cohesión entre los pueblos, las logias de todas las ciudades europeas trabajamos conectadas por una organización que trasciende las fronteras políticas. En un panorama de desaparición del asociacionismo, las logias somos un reducto creciente de colaboración en red. En una Europa, y un mundo, del usuario y cliente, somos el pilar del empoderamiento de la persona individual, célula del ciudadano libre y responsable.

¿Para qué la masonería en Europa? Para ser mejores y más libres, para trabajar por la mejora intelectual, moral y material de la humanidad, sin detenernos ante ningún obstáculo, en paz, y bajo la ley del silencio.

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